Prevenir

  • Dice el saber popular, que las ristras de ajos son excelentes protectoras, para evitar la presencia de seres invisibles perturbadores y energías sutiles desfavorables. Si se cuelga de los marcos de las ventanas y de las puertas, el ajo ahuyentará el mal de ojo y también todos los espíritus malignos. Antiguamente, lo utilizaban los marineros para evitar que sus barcas naufragaran.
  • Al laurel también se le atribuyen estas bondades, pero hay que tener en cuenta que cuando se utilizan especias y alimentos con fines protectores o limpiadores no deben ser ingeridos después.
  • El tradicional muérdago que se suele colgar por Navidad, en el vestíbulo de la puerta de entrada, simboliza el amor, la paz y la reconciliación, y constituye un protector que invita a dejar fuera los desacuerdos y las tensiones. Quizá la costumbre de mantener el muérdago colgado durante el resto del año, hasta su reemplazo en la siguiente festividad navideña, responde a una memoria ancestral sobre la necesidad de mantener protegida la entrada de la casa de las energías perturbadoras y el sha chi *.


Hay un conjuro mágico, de origen popular, que evita la entrada en casa a las tensiones y malas vibraciones que se hayan podido coger en el exterior; consiste en decir una frase, ya sea verbal o mentalmente: "El mal de fuera, que no entre dentro", antes de atravesar el umbral de la casa. Tras decirla se sacuden los pies, para simbolizar que se deja atrás el polvo recogido, y se entra en casa.

* El Chi puede ser positivo (Sheng Chi) y moverse en forma ondulante o puede ser negativo (Sha Chi) y moverse en línea recta.