La meditación y la oración nos trae la sinceridad a las preguntas que surgen en ese estado de subvigilia: Qué se quiere en la vida y la manera de lograrlo, creyendo que es posible encontrar la paz para nuestro espíritu.
Sabemos que Jesús ha prometido Su Paz para todo aquel que viene a El. Jesús dice en la Biblia: Mi Paz os dejo, Mi Paz os doy. La diferencia de esta paz es que el mundo no nos la puede dar, pero la Paz de Dios Sobrepasa todo entendimiento.
Los que han recibido esta paz, empiezan por reconocer que sin la ayuda de Dios no pueden encontrar lo que tanto buscan, sabiendo o no; Buscan Paz interior que tranquilice su espíritu y mente. La vida carece de sentido si no tenemos paz interior y por tanto solo pueden estar agradecidos los que han recibido de su Creador la Paz que sobrepasa todo entendimiento. Estos testifican de los beneficios que es para sus vidas sentirse bien consigo mismo, y con Dios.
Ansiedad, esa dolencia que nos quita la paz y nos llena de angustia en su lugar. Angustia nos proporciona los efectos de la Fobia que facilita la aparición a su vez la Histeria. Esto es una descripción de los que padecen de la tan temida ansiedad en sus vidas.
Cuan hermosas suenan las palabras: Mi Paz os dejo, Mi Paz os doy.
Buscar la paz de Dios y pedir perdón por nuestros pecados (acciones que violan el derecho y el bienestar de nuestro projimo, y que son la causa de que nuestra conciencia nos haga sentirnos responsables de nuestras obras), es una terapia d como decimos INFALIBLE y tán sencilla que Sorprende cuando acudimos a nuestro Creador para buscar esa Pazque la vida nos ha quitado.
Es un tratamiento inédito e infalible, mediante el cual, se logra superar rápidamente las secuelas de emociones negativas causadas por experiencias traumáticas o dolorosas; como rencor, resentimiento, rabia, dolor, angustia, miedo, fobias, inseguridad, culpa, vergüenza, impotencia, humillación, soledad, tristeza, etc.

